¿Cómo debe ser una escuela infantil?

Los primeros años de vida son fundamentales, a partir de esta primera experiencia se construyen la personalidad y las habilidades del niño. La primera etapa de 0 a 3 se caracterizan por una intensa absorción, la segunda etapa de 3 a 6 es un período de consolidación. Es decir, de cero a tres años el aprendizaje es inconsciente y de 3 a 6 años se vuelve consciente.

Las transformaciones físicas y mentales son notables, el recién nacido se considera embrión espiritual, porque deberá desarrollar y construir su psique, el lenguaje, el pensamiento, la personalidad… Ello es gracias a la mente absorbente del niño, qué va incorporando experiencias, emociones, el lenguaje… Y esto lo conseguirá a través del ambiente que le rodea absorbiendo todo aquello que le vaya impresionando.

Estas experiencias de vida van conformando su cerebro y sus redes neuronales, lo que conformarán su personalidad.

Características de una escuela Montessori de 0 a 6 años.

Ambiente preparado

Una de las bases de las aulas para estas edades, ya que el ambiente es el primer factor que influye en la conformación de la personalidad del niño.
Según este concepto del embrión espiritual, debe estar diseñado para satisfacer las necesidades de los niños. Muebles a su altura, los materiales de trabajo que estén a su disposición, los lavabos y cocina dispuestos para que ellos mismos puedan usarlos, son característicos de las aulas Montessori.

La educación de los sentidos

La educación de los sentidos debe ser lo más importante, ya que es a través de los sentidos que se desarrolla el intelecto del embrión espiritual.

Se puede hacer uso de materiales de enseñanza destinados a reconocer las sensaciones, de color, tamaño, peso… Estos materiales les permiten encontrar orden y sentido en el mundo. Se debe proceder tanteando cuál es el material de enseñanza por el que demuestran interés.

Materiales que provoquen en el niño la autoeducación. Esto se consigue a través de los errores que se pueden dar, cuando el niño los supera significa que ha superado el ejercicio.

El niño tiene que centrar su atención en la diferencia de dimensiones o características, compararlas entre sí, sin requerir la intervención activa de la maestra, es por tanto que los ejercicios deben centrarse en la autocorrección y la autoeducación, es decir, el niño debe perfeccionarse por sí mismo.

La maestra debe evitar intervenir, si se produce esta ayuda, se está evitando el desarrollo personal, en cambio si no se interviene el niño llegará al resultado por sí mismo antes o después. La máxima debe ser “ayúdame a hacerlo por mí mismo”.

Por ejemplo, la torre rosa, en el que se apilan bloques con la diferencia de 1 cm. El niño va comprendiendo los conceptos de medir y de volumen y el material es autocorrectivo, él sabrá sí lo ha hecho bien y que tiene que corregir.

El papel de la maestra es el de observar y es el material que va señalando los errores y el niño se educa a sí mismo. Estamos hablando de un aprendizaje vivencial.

Libertad de movimiento

Los niños deben estar en movimiento por lo que debe poder desplazarse libremente por el aula, el niño debe aprender haciendo. Que pueda escoger en qué trabajar y en qué no trabajar, esto implica una responsabilidad consigo mismo y una autodisciplina, va adquiriendo conciencia de los límites y el respeto por él mismo, por los demás y por el ambiente.

Lenguaje

A través del ambiente, los niños a los 3 años se enriquecen del lenguaje, lo cual ayuda a entender el entorno que les rodea y a despertar la conciencia en el niño.

Funcionamiento de la escuela.

Conviene fijar un horario y una distribución del tiempo en los que además incluye descanso. Igualmente conveniente también poder disponer de una zona al aire libre.
Los horarios propuestos:
de 9 a 9:30, ingreso, saludos, asamblea, contar la experiencia.
de 10 a 10:30, ejercicios intelectuales, de los sentidos.
de 11 a 11:30, Gimnasia sencilla.
de 11:30 a 12:00, relajación.
de 12 a 1, otros aprendizajes o proyectos en común, como huerto.
de 1 a 2, juegos organizados, ejercicios de la vida práctica.
de 2 a 3, comida,  siesta o juegos libres, trabajo manual modelado.
de 3 a 4, siesta o juegos libres, trabajos manuales, gimnasia colectiva o ejercicios al aire libre.

Por contra a la educación tradicional, no se requiere exámenes, ni deberes para casa. La evaluación la hacen los maestros según van viendo cómo adquieren las competencias y capacidades. La evaluación debe ser minuciosa a través de la observación diaria.

Si quieres conocer nuestra escuela, solicita información y te avisaremos para las jornadas de puertas abiertas.

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